Dec
3

¿Porqué no una cena de Navidad a la Noruega?

Sí, ya estamos empezando diciembre y eso significa dos fechas importantes: Navidad y Año Nuevo. Ya sé que a muchos de ustedes la idea de celebrar estas fiestas les parece más comercial que otra cosa, pero más bien esto tiene que ver con la historia familiar de cada quién; en mi caso, ésta siempre ha sido una época que aún me emociona y no por el lado comercial del asunto, sino por diversas razones como son, primeramente, el clima; nada mejor que la sensación invernal e los días previos y las mañanas deliciosas sin tráfico a los dos días siguientes; los últimos años es cuando realmente disfruto salir a manejar por la ciudad; las visitas familiares; ya sea yendo o viniendo, son fechas que han mantenido a la familia en agradables reuniones que, a decir verdad, son escasas últimamente; si bien no creo en Dioses o cuestiones similares y casi todas las religiones siempre me han parecido un invento basado en el absurdo, si existió Jesús de Nazareth como individuo terrenal, me hubiese gustado conocerle; lo percibo como un tipo que por n cantidad de razones ha dejado su energía latente y eso lo admiro, en todo caso, lo celebro y tomo por sentada la fecha que nos impone el dogma, en mi caso, católico.

Pero lo más importante es la comida… ¡Sí! me gusta la comida navideña y me enajena ver lo que otras culturas han desarrollado para celebrar tal evento –lo mismo me pasa con la cena de Thanksgiving en los yunaited– y bueno, he pensado en compartirles, dada mi experiencia internacional ¡jajaja! y basado en varias fuentes nórdicas; los cinco platillos más representativos de la especialmente hermosa celebración de Navidad Noruega; invitándolos con tiempo a que se animen e intenten hacer de su cena navideña 2009, algo un poco istinto, he aquí mi sugerencias:

  • Ribbe: Pancita de cerdo asada, generalmente se sirve con chucrut y papas cocidas, salchichas de Navidad, albóndigas pequeñas y salsa; es un platillo fácil de preparar y no muy caro, no en balde es el más popular en el largo país.
  • Pinnekjott: Cordero seco y ahumado; chuletas de cordero cocinadas de la forma tradicional sobre ramas de abedul ó pino. Acompañado de puré de nabo sueco y papas cocidas. Es un plato originario de la costa este de Noruega, pero ahora está extendido por todo el país.
  • Lutefisk: El famoso bacalao noruego en su forma original; tratado en reposo y servido con trozos de tocino, chícharos, salsa de mantequilla  y, –adivinen qué– papas cocidas. El pescado al ser cocinado en reposo adquiere una textura y apariencia gelatinosa, entre más lo cocinas, más gelatinoso; por lo cual a mucha gente le da cosita comérselo, pero, créanme que es una delicia auténtica; sean valientes y pruébenlo al menos una vez.
  • Multekrem: La multe, es la valla amarilla, y es la reina de las vallas noruegas; tiene un gusto terrosito muy especial por lo que puedes adivinar en donde crece; ¡en ciénegas! Por ser tan difícil de cosechar es muy cara. El Multkrem es crema batida con vallas amarillas y es frecuentemente el postre preferido para ocasiones especiales, incluyendo la cena de Navidad.
  • Papperkake: Son galletas delgadas y oscuras tipo waffle, extendidas en toda Noruega en esta época del año, el equivalente americano serían las galletas de gengíbre, aunque el papperkake es particular. La tradición en el oeste de Noruega, es tener 7 tipos de panecillos y galletas diferentes en la mesa navideña, todos hechos en casa debo decir, y el papperkake es uno de ellos. Por supuesto pueden hacer trampita y comprar algo similar en el súper para poner en la mesa jejeje.

Estaremos posteando también algunas recetas noruegas en este blog, así como más datos de historia, tradiciones, lugares que visitar y música noruega; ¡ah! y antes de que se me olvide, la cerveza Aass ó el Aquavit son las bebidas preferidas con los platillos mencionados, les dejo un video para saber más del famoso aguardiente Aquavit, bebida representativa de Noruega, como el tequila a México.

Popularity: 8% [?]

Jul
5

EuroTour 2009: Berlín, la parte final.

Y así transcurrió la semana de Kiel, en compañía de amigos entrañables y después de comprar algunos títulos inconseguibles en México en la tienda de discos a la que nos llevó Thomas; después de estar en estado etílico la semana completa, escuchando música exquisita, disfrutando de la naturaleza europea; el domingo 28 muy de mañana nos dirijimos a la ciudad histórica de Berlín; en donde Faridee y Fernando habrían de tomar su avión en el aereopuerto internacional de Teggel en lo que fué una despedida como las que odiamos tener; no vería más a Betti, Thomas, Faridee y Fernando por lo menos en el continente europeo por un muy buen tiempo.

Y me entregué a internarme en una ciudad desconocida y yo solo: Berlín, que su sólo nombre pesa en la torcida historia humana; tomé el autobús una vez dejando a los amigos en mis recuerdos; el autobús con rumbo a Alexanderplatz en donde transbordé al metro local para bajarme en la siguiente estación llamada Rosa-Luxembourg platz -en honor a una heroína local- en donde está localizado el hostal Wombats que tanto me habían recomendado mis foro-amigos que estuviero aquí días antes. Lo primero que me sorprendió fué el agobiante calor-húmedo que me mantuvo sudando los cuatro días y que por las noches me obligaba a desnudarme en pleno hostal [Pues a caray Paquín!]

Caminar Berlín se convirtió poco a poco en un gran placer, y todo ese sentimiento de soledad se tornó pronto en fascinación por la ciudad; visitar la Puerta de Brandemburgo, el monumento a las víctimas del holocausto, el parlamento ó Reichstag, la misma Alexanderplatz, la torre de televisión famosa en los sesentas; las calles del centro y las de las cercanías del hostal; la catedral -Berliner Dom-, caminar a un lado del río Spree, recorrer todo “Reforma” ó la avenida del 17 de Junio que comienza donde acaba la hermosa calle Unter den Linden [bajo las tejas] hasta llegar a la columna de la victoria [versión Berlinesa de nuestro Angel de la Independencia], hacerse la foto con los restos del muro - que, penosamente se ha vuelto un punto turístico obligatorio-, robarme mi pedazo de muro hehehe!; beber todavía más cerveza con la deliciosa Berliner Pilsener ó cerveza de Berlín, visitar un increíble rincón en la agradablísima Martin-Luther strasse; desayunar y comer las delicias locales, utilizar los transportes públicos frenéticamente; una noche de juerga de esas severas en los bares locales toda una noche; y en fin, probar todo lo local imaginable, ha hecho sin duda que el cierre del EuroTour 2009 haya sido salvaje y distinto a lo que hago normalmente; viví cuatro días intensos en una ciudad hirviente y en movimiento, llena de historia, y harta de cultura así como de bicicletas.

De tantísimos puntos visitados en cuatro exhaustivos días y seguramente con kilómetros de recorrido; recuerdo a Berlín como una de las ciudades más interesantes y agradables de Europa; quedan en mi recuerdo imágenes imborrables y también personas de ocasión con las que he compartido agradables situaciones; incluyendo a un vagabundo muy chistoso que me dió otro punto de vista de la ciudad; por supuesto la fauna local me da una de las mejores imágenes mientras degustaba una salchicha berlinesa: las avecillas comían de mi mano… En fin, sin duda y sin nunca haber planeado o imaginado estar en esta ciudad Alemana, hallé un lugar digno de ser visitado en varias ocasiones más, pues es realmente un Berlín moderno, reconstruído desde sus propias cenizas y con un empuje envidiable, agradablísimo de conocer y ampliamente recomendable, en donde encontrarás todo lo que desees tomar.

Pasados esos cuatro días y de haberme pasado medio en una cruda mortífera, mi viaje llegaba a su fin; tomando el metro [U-bahn] y el camión por última vez antes de enfilarme a la terminal aérea Teggel, en donde tomé mi vuelo con rumbo a Amsterdam, para conectar en Schiphol con el vuelo del Jumbo Jet a la ciudad de México; mismo que venía repleto de miembros de la iglesia católica mexicana que viajaban en clase ejecutiva y se autonombraban el “Olimpo” haciendo referencia a esto último en relación al resto de mortales que veníamos en clase turista [Ass holes from heaven!], pasadas once horas pude ver la ciudad de mis amores en su absoluta extención caótica extenderse bajo el Jumbo Jet mientras el reloj marcaba las 17:00 horas locales; después de aterrizar y de los trámites de rigor, al poco ya estaba en pleno viaducto con rumbo a mi morada. El EuroTour 2009 había finalizado, y yo sonreía ahogado en mis recuerdos a través del cristal de Beanie…

Popularity: 4% [?]

Jun
1

EuroTour 2009: Kieler Wöche II

Los días aquí se pasan tan bien; más o menos nuestra rutina es la siguiente: Despertamos a las 12 ó 1 de la tarde, bajamos a desayunar la gran variedad de quesos, panes, jaleas, café, bionadas ¡jajaja! (bebida no alcohólica a manera de refresco pero biológico), nos duchamos por turnos, salimos a algún punto de las festividades en donde nos divertimos como alemanes comiendo y bebiendo cervezas a placer, regresamos mareados a seguirla en la casa mientras escuchamos música y nos dormimos rendidos; básicamente así “sufrimos” con nuestros anfitriones de lujo, salvo algunas excepciones en las que cambiamos algo por jugar juegos de mesa ó en el jardín de la casa… Ahh el jardín es maravilloso, llenos de flores veraniegas y de abejorros pispiretos y muy ordenados –no vienen a joderle a uno–, hoy por la mañana, me he puesto a pelar fresas mientras disfrutaba el jardín.

Entre las actividades de la semana de Kiel a las que Thomas y Betti nos han llevado; destaca la visita al mini-fiordo y el muelle lleno de veleros de todas nacionalidades, donde comimos un pescado frito local que me recordó al que vendían en el mercado sobreruedas de la casa de la tía Rossy en los ochentas… nada más que acá le ponen la deliciosa remolada como aderezo o bien, salsa de ajo. También hemos asistido a otra parte del muelle en donde hay un laaargo camino lleno de puestos de cervezas alemanas diversas por región, comida con Würsts de todas las regiones, postres, cocteles gigantes, y mucha gente congregada; se hacen conciertos de bandas tributo alemanas; por ejemplo, hemos visto una que hace covers de Queen de manera excelsa y también otra que coverea al AC/DC en donde nos pusimos una muy buena jarra. Así mismo, visitamos el lugar en donde se tiene la tradición de volar globos aerostáticos con la noche de fondo, se lanzan fuegos artificiales y se come y bebe como si no hubiese mañana; así viven los kielinos la semana dedicada a su ciudad.

Por mi parte, he bebido cerveza como nunca antes en mi vida y en cantidades industriales: en la casa Schöenemann es una constante, nunca falta; pero además afuera puede uno probar una variedad impresionante; las oscuras, las rojas, las claras, de barril, de diversas regiones alemanas; lo mismo pasa con las salchichas y su enorme tradición; hay muchos tipos de würst y todos deliciosos; en pocas palabras, uno traga y bebe hasta el hartazgo y siempre anda en estado medio etílico. Es como haberla agarrado por una semana completa ¡jajaja!, supongo que en el crudo invierno nor-europeo esto cobra mayor sentido.

Precisamente el día que fuímos a lo de los globos, manejé el Golf plata de regreso a casa, pues era el que tenía el menor índice de alcohol en la sangre. Fue una experiencia muy agradable manejar en una ciudad alemana y aunque casi nos estampa un auto lujoso, logré llevarlos sanos y salvos a nuestro destino. He intentado relajarme pues la primera parte de este tour fué realmente agotadora; ahora atino a levantarme lo más tarde que pueda, pero el alcohol diario y las risas también agotan.

Nos quedan tres días en Kiel, iremos a una tienda de discos a ver que hallamos, Faridee y Fernando deberán regresar a México desde Berlín en donde yo me quedaré mis últimos cuatro días en el viejo continente; hasta ahora Alemania me ha gustado como la verdad no esperaba que lo hiciera, es agradable; y sobretodo me siento bien estando en compañía de mis amigos; seguiremos actualizando…

Popularity: 3% [?]

Jun
1

EuroTour 2009: Kieler Wöche I

Manejando su poderoso BMW deportivo de lujo a gusto por las carreteras holandesas y vuelta loca en las carreteras alemanas –en donde no hay un límite de velocidad establecido—Ageeth la holandesa amiga, seguía el Golf plata de Thomas y Bettina rumbo a Kiel; Faridee en el asiento trasero y un servilleta de copiloto en la segunda parte del recorrido, escuchábamos música en el gran sonido del estéreo de la nave voladora maravilla alemana; pasamos en algún momento y antes de abandonar Holanda, por un enorme cuerpo de agua que según nos contó Ageeth, era un mar al que habían encerrado a manera de lago, convirtiéndolo en el más grande de la tierra tulipán; un espectáculo visual durante un buen rato que nos mantenía anonadados.

Después de un par de horas ya surcábamos las carreteras alemanas en el portentoso auto, que además cuenta con un sofisticado GPS que da las noticias del tráfico –a veces en momentos inoportunos como durante el solo de Leaves—y evita que las personas se pierdan con sus mapas interactivos. En fin, durante el viaje entonamos más de una vez el EP completito de “Kevin´s telescope” y nos sentimos muy contentos disfrutando de las carreteras alemanas que de todas las que conozco, se llevan las palmas por su perfección. Incluso nos tocó ver un magnífico arco-iris al que le sacamos la siguiente gráfica:

De pronto llegamos a una gran ciudad, y la moderatrix herself me explicó que era Hamburgo; y entonces me remonté al 2003, cuando visité Frankfurt am maine, mi única experiencia previa en la tierra de Goethe, y al poco rato estábamos ya llegando a Kiel, ciudad pequeña del norte de Alemania y de inmediato a la casa de Thomas y Betti que es una preciosa casita de dos aguas ubicada en un vecindario bastante agradable y un tanto retirado del centro de la ciudad, lo que le da un ambiente paradisíaco entre grandes extensiones de tierra verde boscosa; después de instalarnos y de ser tan bienvenidos, salimos al centro en donde los festejos por la llamada “semana de Kiel” estaban ya en marcha; la ciudad es típica del norte europeo y me recordó bastante a Oslo; la arquitectura es muy similar y me sentí bastante identificado, bebimos cerveza alemana desde el mismísimo primer día, las deliciosas Jever de la botellita verde y sin aguantarnos más cenamos los famosos Würst (salchichas, hot dogs) alemanes, los primeros de la serie que nos esperaba; escuchamos a una banda local con muchos músicos y bellas cantantes que hacían gala del orgullo local con sus estupendas ejecuciones de rolas clásicas de los 70´s y 80´s y descubrimos los fabulosos dulces Poofjerties holandeses en un puesto recomendado por Ageeth atendido por un holandés regordete y felíz. Emelic pués se atascó y por su simpatía, hasta ganó ración extra doble ¡jajaja!

Regresamos a la casa algo mareados por las Jever y bastante contentos y nos quedamos escuchando acetatos en la tornamesa de Thomas hasta muy temprano en la mañana; un excelente inicio de una linda semana, en casa de unos muy buenos amigos que ya se extrañan.

Popularity: 2% [?]